Editorial

Esquizofrenia, narcóticos y exploración temporal: Pond

Una propuesta infestada musicalmente de todo tipo de narcóticos y alucinógenos, que de mala manera es descrita como un “side Project” de Tame Impala, nos re direccionan hacia el espacio exterior. La ácido manía, la esquizofrenia, y quién sabe qué más desplegarán éste sábado en la Blondie, sólo podemos adelantar que los colores se liberarán y Pond emergerá de la sinestesia.

Foto: Silver Destouet (amadeusmag)

Aparentemente para hablar de Pond es necesario hablar de Tame Impala, la referencia es inevitable. El claro espacio dado a la aclamaba banda australiana liderada por Kevin Parker, pareciera opacar  a lo que a simple vista es un spin off de éstos últimos, además porque todo lo considerado “psych” o levemente “psych” que salga es comparado con el Lonerism. Pero hoy hablaremos exclusivamente de lo que nos evoca el próximo 5 de novimiebre: Pond, sin aferrarse al llamado Jesús del siglo veintiuno, refiriéndonos a 8 años de actividad frenética, por lo cual comenzaremos por aclarar su esencia preguntándonos ¿qué son? Son sinestesia, narcóticos, exploración temporal, y por sobre todo esquizofrenia. Una mezcla infalible de componentes no excluyentes de los que se derivan fácilmente seis producciones. Al igual que otras bandas, el comienzo es algo más “droney” navegando sutilmente hacia la estructuración, desde “Psychedelic Mango” hasta “Man It Feels Like Space Again” jamás dejando de lado lo bizarro y caótico.

Su origen data del 2008 en la ciudad de Perth, Australia, siendo Nick “Paisley Adams” Albrook su fundador junto a Jay “Wesley Goldtouch/Wirey B. Buddah” Watson y Joe “Shoseph Orion McJam” Ryan, incluyendo actualmente a Jamie Terry en su set. Como parte de la elevación de la escena/movimiento psych australiano de este siglo, llegan por primera vez a Chile como parte del line up del antes llamado Primavera Fauna en el año 2014 junto a nombres densos como Tame Impala, The Lumineers, Mogwai. Ésta vez, los encontraremos con un show en solitario en Blondie, que recientemente ha albergado situaciones con BRMC y Warpaint por nombrar algunos, siendo su retorno derivado del lanzamiento de “Man It Feels Like Space Again” del 2015.

Retrocedemos entonces hacia enero del 2009, fecha donde nos presentan su álbum debut “Psychedelic Mango”, la experimentación coherente hecha disco, que nos hacen reflejos de un “The Wall” quizás. Teñido de diversión y que tiende al desorden a ratos, y que se presenta sólo como un indicio de lo que llegará. La segunda propuesta queda con el nombre de “Corridors Of Blissterday”, lanzado igualmente en el 2009, en lo que se dice que fueron sólo 5 días de grabación en vivo. Para los conocedores y amantes de aquello denso que logra penetrar las mentes con música drone, esta placa satisface al expectante admirador; compuesto por patrones melódicos que oscilan en la superficie del space psych denso entrelazado de distorsión y guitarras a veces bastante siniestras con actividad vocal mínima. Esta producción, con tan sólo seis composiciones y 43 minutos de duración, logra un clima que nos atreveríamos a decir no han conformado de igual manera, añadiendo a su densidad atisbos de garage y hippie rock de los sesenta y un space rock setentero muy marcado, de lo cual ya hacen luces en el comienzo con en el tema que lleva el mismo título del disco “Corridors Of Blissterday” o “Sweet Loretta”. Todo lo anterior, denota una colaboración en donde todos sus componentes están involucrados creando un ancho repertorio de estilos combinando improvisación y patrones, logrando sintetizar elementos analgésicos y perturbadores en una sólida apariencia.

“Frond” aparece como el número tres lanzado en marzo del 2010 bajo Hole In The Sky Records, con 10 tracks girando hacia la estructuración pero aún así de con exploración llegando a ser unos 43 minutos que no necesariamente se internalizan en primera instancia. Podemos aquí mencionar un toque sorpresivo con derivados funk y del pop que más adelante intensifican, siendo creativo e hiperactivo con interesantes variaciones que “Duck And Clover” y “Mussels Tonight?” logran retratar. La sucesión queda a cargo de “Beards, Wives, Denim” del 2012, del cual sabemos que se grabó en dos semanas por diez individuos, y que contó con la perspicaz producción Parker en batería y producción misma. Ella, a diferencia de las anteriores, se ve comparada con el LP debut de Tame Impala “Innerspeaker” de finales del 2010, por lo que los medios utilizan éste álbum básicamente para hablar y expandir el mundo de éstos últimos, catalogando por ejemplo a “Sorry I Was Under The Sky” o “When It Explodes” de “B,W,D”, de canciones que se ajustan a lo que podría ser un B-Side o bien podrían ser parte del mismo debut. Podemos destacar a “Elegant Design” que con un falsetto más femenino y sus toques hasta funk, o ”Fantastic Explosion Of Time” que consolidan a la banda como “psych” colorido en éste su cuarto repaso.

Hace tres años, agosto 2013, “Hobo Rocket” aparece de la nada bajo Modular Recordings entregándoles al ansioso receptor el himno “Xanman”, descrita como “ninguna banda que se consideren así mismo seria podría escribirla”. El giro que habíamos descrito explota en con “Hobo Rocket”, en donde ya no intentan perseguir un género o una estética ideal, aclaración realiza por el mismo Paisley Adams, liberándose de los catálogos pero guiándonos todavía por la ácido manía.

La culminación de la esquizofrenia queda a cargo del  “Man It Feels Like Space Again” gestada en Collingwood, Melbourne, generando un ambiente caótico y hasta anárquico espacial. Se comprende una tendencia marcada hacia el uso de sintetizadores, no así exhaustiva o poco equilibrada, sino un álbum que definimos como el mejor estructurado de Pond hasta el momento. “Zond” y “Elivis’ Flaming Star” nos dejan ese sabor espacial del que hablamos, transformando a Allbrook en una especie de Ziggy Stardust en sus videos que además dirigen ellos mismos, recordándonos a la estética de sus compatriotas y reiterados compañeros de festivales King Gizzard and The Lizard Wizard.

Una propuesta infestada musicalmente de todo tipo de narcóticos y alucinógenos, que de mala manera es descrita como un “side Project” de Tame Impala, nos re direccionan hacia el espacio exterior. No sólo quedamos a la espera de un repertorio que tenga más de las 11 canciones de su visita anterior, una deuda que sabemos saldarán, ya que los shows en solitario despiertan otra faceta artística aún más satisfactoria. La ácido manía, la esquizofrenia, y quién sabe qué más desplegarán éste sábado en la Blondie, sólo podemos adelantar que los colores se liberarán y Pond emergerá de la sinestesia.

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