Conciertos

Julian Casablancas + The Voidz: Juego Sucio

Tras sus fallidas presentaciones en el Club la Unión y en la versión 2014 de Lollapalooza Chile, Julian Casablancas y compañía tenían una nueva oportunidad para mostrar su propuesta, una que no dejó a nadie indiferente el pasado sábado en el Club Amanda.

Cult Records de gira. Así podemos resumir la jornada que se vivió la tarde del pasado sábado en el Club Amanda de Vitacura, donde dos de los artistas pertenecientes al sello de Casablancas, Promiseland y los mexicanos de Rey Pila, fueron los encargados de calentar los motores previo al plato fuerte del evento.

Pasadas las nueve y cuarto de la noche, Julian Casablancas junto a The Voidz hicieron su entrada al escenario, en un recinto que se encontraba prácticamente a la mitad de su capacidad. Con guitarras estruendosas, y visuales de carácter futurista, se dio inicio a la tercera oportunidad de la banda en el país.

Si bien, la agrupación ya contaba con un pésimo recuerdo previo, en donde la prensa local catapultó su sonido en sus dos presentaciones anteriores, en esta ocasión la banda logró redimirse. Aún así de los problemas aislados que tuvo el bajo se evidenciaron a lo largo de su presentación, para denotar que Julian + the Voidz no es suficiente en comparación al nivel que entrega el proyecto madre de Casablancas.

Y, a pesar de que no queremos caer en las odiosas comparaciones, es indudable la diferencia que el mismo Julian demuestra con ambas bandas. Inclusive, es en el escenario en donde con The Voidz se le ve mucho más suelto que con The Strokes, dando cuenta que es aquí donde la comodidad aflora y con libertad creativa, hecho que se evidencia en el sonido, ya muy alejado a lo que la mayoría acostumbraba a escuchar de parte de él.

Pese a que la propuesta de The Voidz es la experimentación, sus integrantes caen en algunos vicios que, con el avance de la tecnología ya no deberían pasar. Es así como se inmersen en una especie de juego, donde buscan dar con un sonido sucio relativo a la década de los 60s, sin usar auriculares de retorno, pero que en muchas ocasiones se sale de control,  provocando las molestosas saturaciones y desafinaciones en el plató.

Pero eso pareció no importar a los asistentes, que se maravillaron con cada interacción que el norteamericano realizaba con su público, y que coreó  temas como Where no Eagles Fly, Father Electricity, Nintendo Blood y Human Sadness.

Tras un set de sólo 12 canciones en donde mezclaron composiciones pertenecientes a su primer larga duración “Tyranny” (2014), y uno que otro adelanto de lo que será su nuevo disco, Julian Casablancas + The Voidz no logran dar aún con la completa aprobación de un público que pareciera no entender a cabalidad esta nueva faceta. Un contraste abismante con lo que se evidenció hace tan sólo seis meses, aún así, en otro escenario y en compañía de The Strokes.

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