Editorial

The Black Angels: Lisergia de privación sensorial

Sin mayores revelaciones, es “Death Song” que logra traer a The Black Angels de vuelta a suelos chilenos, esta vez no es gratis, pero permite una expansión anacrónica, exuberante y analgésica en el retorno del Espacio Broadway como recinto del Fauna Primavera. Aquel paisaje potenciará aquellas facetas agridulces, bañadas de viajes extra terrenales, un acontecimiento que ya podemos comenzar a saborear en sus exquisitos colores. Lisergia hipnóticamente colorida, lisergia de privación sensorial.

Alexandra Valenti

El aclamado Austin Psych Fest, hoy renombrado Levitation, es cúspide de todo aquello que destella lisergia y estupefacientes musicales. Desde Austin lo más narcótico se torna material tangible, material sonoro efervescente y que nos devuelve a los sesentas más narcotizados. The Black Angels se apodera de lo analgésico siendo una fuente de referencias inagotable. Hoy repasamos la lisergia que volvería en su segunda presentación en nuestro país, bajo el alero de Fauna Primavera este próximo 11 de Noviembre.  

Desde Austin, Texas destella el hoy quinteto conformado por Stephanie Bailey, Christian Bland, Alex Maas, Kyle Hunt y Jake García, el devuelve su origen a un temprano 2004 para 13 años más tarde ya insertarse con 5 LPs, 4 EPs y una compilación. The Black Angels encuentra su propio nombre en la referencia innegable: The Velvet Underground, con el tema “The Black Angel’s Death Song”, aludiendo en su antiguo logo a Nico, controversial vocalista alemana a cargo de las voces en el debut de TVU. 

El debut radioactivo en forma de larga duración es “Passover“, lanzado en Abril del 2006. Aquella primera aparición nos acerca nuevamente desde los inagotables referentes, apareciendo como una perfecta combinación de la lisergia esencial de The 13th Floor Elevators, el hipnotismo de Spacemen 3, lo visceral de The Velvet Underground y el ácido que evoca Spiritualized. En 50 minutos “Passover” desenvuelve un “fuzzy groove” drogado con temáticas profundamente arraigadas a la violencia, incluyendo notas en el booklet con fechas que hacen referencias al tiroteo de la Universidad de Texas del 66 o la masacre de la familia Manson en el 69, así como también una sigilosa pero potente cita al pintor y grabador noruego Edvard Munch: 

Illnessinsanity, and death are the black angels that kept watch over my cradle and acompanied me all my life“.  

La tiranía del drone y los gritos primitivos de lisergia continuaban hacia el 2008 con “Directions to See a Ghost“, álbum que se baña en fuzz y en un neo-psych hasta perverso que no deja de insistir en aquellos analgésicos pasajes drone. Aquel mismo año el crossover narcotizado por excelencia vio las luces, The Black Angels fue la banda de Rocky Erickson – frontman de The 13th Floor Elevators- en una serie de fechas en un tour por la costa Oeste de Estados Unidos. 

Su sucesor cronológico “Phosphene Dream” llegó al top 50 de los Billboard charts siendo una especie de álbum revelador para la audiencia mundial. Esta aparición del 2010 nos develaba ciertos tintes de un homenaje al “flower-power”, contando como su LP más abundante en groove esencial. Producido por D. Sardy (Black Mountain, Holy Fuck) se adentraban en una perspectiva más terrenal en comparación a sus pasados LP droneados. “True Believers” por ejemplo se aproximaba con la voz de Alex Maas muy a lo Jefferson Airplane y “Yellow Elevator #2” con un órgano muy a lo Pink Floyd.  

Indigo Meadow del 2013 se instaló como la anacronía musical psych. Atrapados en los 60s The Black Angels lograba apoderarse nuevamente de una intrincada red de inhibidores sensoriales atacando abruptamente a la radioactividad del reverb.  

4 años más tarde, específicamente en Abril de este año los lisérgicos de Texas crean la perfecta demostración de su fuente de recursos Velvet Underground, lanzando ingeniosamente un álbum llamado “Death Song“- en inglés se leería The Black Angels’ “Death Song”- un giño bastante evidente. Con nuevo lineup despliegan su más pesado trabajo hasta la fecha con visuales atrapantes y que desbordan en lo “trippy“, logrando que sus ediciones en vinilo revuelvan los estómagos de la audiencia ya extasiada.  

Sin mayores revelaciones, es “Death Song” que logra traer a The Black Angels de vuelta a suelos chilenos, esta vez no es gratis, pero permite una expansión anacrónica, exuberante y analgésica en el retorno del Espacio Broadway como recinto del Fauna Primavera. Aquel paisaje potenciará aquellas facetas agridulces, bañadas de viajes extra terrenales, un acontecimiento que ya podemos comenzar a saborear en sus exquisitos colores. Lisergia hipnóticamente colorida, lisergia de privación sensorial. 

 

Aquí su último LP “Death Song”:

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