La escena parecía sacada de una película de cyberpunk, subgénero de la ciencia ficción que plantea un futuro distópico con grandes desarrollos informáticos y pobre nivel de vida. En pleno subterráneo de la capitalina Calle San Diego, un grupo de cuatro alemanes se subía al escenario. Al frente de ellos, cerca de 3 mil personas con lentes robóticos, casi como si su cerebro hubiera sido manipulado intencionalmente para no mover un solo músculo ante lo que veían. Atrás de ellos, una gran pantallas los cubría, escondía de las sombras, con animaciones que acariciaban intensamente a sus súbditos. Una postal que Chile vivió el pasado mes de noviembre y que Kraftwerk revivirá en lo físico, esa materialidad que tanto gustan.
‘3-D The Catalogue’, es el nombre del nuevo álbum en vivo y documental, de uno de las bandas precursoras del krautrock, ella recogerá parte de sus actuaciones alrededor del globo condensada en megabytes: ‘Autobahn’, ‘Radioactivity’, ‘Trans Europe Express’, ‘The Man-Machine’, ‘Computer World’, ‘Techno Pop’, ‘Tour De France’ y ‘The Mix’, son parte de los álbumes que podremos encontrar. Además de estar bajo los formatos clásicos (DVD, vinilo, CD, digital y streaming), vendrá con un colorido libro de 236 páginas.
A mediados de los años 70’ Kraftwerk había alcanzado reconocimiento internacional por su revolucionario sonido electrónico, sus paisajes sonoros, y su experimentación musical con la robótica y otras innovaciones técnicas. Con su visión del futuro, Kraftwerk creó la banda sonora de la era digital del siglo 21.
Sus composiciones, usando técnicas innovadoras, voces sintéticas y ritmos computarizados, han tenido una gran influencia internacional a través de una gran gama de géneros musicales: desde el Electro al Hip Hop, desde el Techno al Pop Sintético.
En sus presentaciones en vivo, Kraftwerk —Ralf Hütter, Henning Schmitz, Fritz Hilpert, Falk Grieffenhagen—ilustra sus creencias en las respectivas contribuciones, tanto del hombre como de la máquina.
Comenzando con la retrospectiva de su catálogo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 2012, en los últimos años Kraftwerk ha regresado al punto de partida de sus orígenes dentro de la escena del arte de Düsseldorf a finales de los años sesenta . Reunir a la música y el arte del perfomance, sus conciertos en 3-D son una verdadera “Gesamtkunstwerk – una obra de arte total”.
«El concierto recupera de alguna manera la humanidad subyacente en todos nosotros utilizando el lenguaje de las máquinas, en formas que otros músicos no parecen haber capturado», escribió el sitio Consequence of Sound en la reseña de uno de los primeros shows con esta estructura en 2014.
Este mismo concepto es el que pretende llevar el conjunto a su próximo álbum, y así romper una vez más la barrera sonora: «hemos trasladado nuestros shows a 3D y con sonido surround, una especie de sonido tridimensional. Hemos puesto un montón de trabajo en todas esas imágenes, transformándolas de nuestros archivos Kling Klang a formato 3D, arreglándolas sincronizadas con la música. Así que es una producción muy trabajosa», explicó Ralf Hütter a Rolling Stone.
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